Pasamos gran parte de nuestros días soñando que un día llegara ese barco que tanto tiempo llevamos esperando, grande, bonito, perfecto. Mientras esperamos en el puerto ansiosos y sin saber que llegara aparece ese precioso barco, la razón pierde el control, intentas dar un paso, adentrar en ese mundo pero algo lo impide, tu caprichoso corazón se ha fijado en un pequeño bote que se dirige hacia otra dirección. Impulsos, actos sin pensar, sabes que debes avanzar pero no, te vuelves y te hechas al mar. Te sorprendes con la facilidad que el corazón puede tomar parte en tu vida. La influencia que tiene en ti, lo caprichoso que es. Lose debería seguir a mi astuta razón pero un pequeño bote que nose donde va? Una piruleta para una golosa niña.
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